regreso al colegio
Persona, Sustentabilidad & RSE

Vuelta a clases, reorganizar la rutina

Rodeados de protocolos, los más pequeños y los jóvenes empiezan un nuevo ciclo escolar que exige de un nuevo modo a los padres.

Rodeados de protocolos, los más pequeños y los jóvenes empiezan un nuevo ciclo escolar que exige de un nuevo modo a los padres.  

Mientras 2020 nos trajo el aprendizaje de adaptarnos a trabajar compartiendo los espacios con la familia, 2021 nos obligará a acomodarnos a una nueva forma de rutina: la del modelo de clases híbridas.  

Es cierto que el año pasado tuvimos que acompañar a nuestros hijos durante sus clases virtuales, y eso implicó un gran esfuerzo, pero ahora la rutina tiene un nuevo formato. Y esto impacta de lleno en la organización laboral, y también en cómo deben repensarse los esquemas dentro de las empresas 

Para entender un poco el panorama,hay que señalar que no todos los colegios tendrán las mismas rutinas.

Los chicos aún no irán a jornada completa y tampoco concurrirán todos los días (algunos tendrán clases virtuales). Por eso, esto implicará dos movimientos: primero coordinar internamente, en familia, para aceitar el nuevo esquema de cuidados y traslados, y luego plantear en tu lugar de trabajo qué horarios tendrás para poder transitar el año con calma. 

Por eso, es importante saber que el Ministerio de Trabajo de la Nación estableció una licencia para que uno de los padres o adultos a cargo de menores puedan ese día teletrabajar o estar ausente los días que los pequeños tengan clases desde su hogar. 

“Se considera justificada la inasistencia del progenitor, progenitora o persona adulta a cargo cuya presencia en el hogar sea indispensable para el cuidado del niño, niña o adolescente”

puede leerse en el Boletín Oficial.  

Hay que aclarar que solo uno de los padres puede pedir esta licencia, y por eso es importante tener en claro las posibilidades de quienes están a cargo de los pequeños.  

Por último, es preciso tener en cuenta que los alumnos irán en “burbujas”, lo que implica que si hubiera un caso sospechoso todo el grupo deberá aislarse, por lo que será más prolongado el tiempo que el niño, niña o adolescente pase en su casa.