¿Qué me pongo?

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Publicado el 03/03/22

A veces, la ansiedad ante una entrevista laboral puede hacernos caer en errores, por ejemplo: sobreproducirnos. Expresar nuestra realidad desde la vestimenta es un primer paso para ser verdaderos y genuinos.

Ya sea porque se abre esa oportunidad tan ansiada o porque el futuro económico depende mucho del éxito al conseguir ese trabajo, siempre la noticia de tener en los próximos días una entrevista laboral es un hito en la agenda de todos. Sin importar de qué género seamos, el dilema de cómo ir vestidos ese día lo tenemos todos: voy con mi ropa, me compro algo nuevo, paso primero por la peluquería. Estas son algunas de las opciones que entran en juego, pero ¿vale la pena sobreproducirse?

Lo más importante es que sea un atuendo que te haga sentir cómodo, que te permita moverte al hablar y que no requiera de tu atención constante. Por ejemplo, una remera muy corta que te obligue a bajarla a cada rato, casi como si tuvieras un tic, no es recomendable. Ahora, ir con ropa placentera no significa ir con un look deportivo, salvo que optes por una de las opciones modernas que combinan vestidos formales con zapatillas o saco sport y unos zapatos informales.

 
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Todo tu outfit debe representarte. No uses un estilo que no es el tuyo porque se va a notar, y le vas a transmitir al entrevistador un mensaje confuso. Por ejemplo, si sos de los que prefieren los colores llamativos, no dejes de vestirlos, pero podés bajar un poco el tono con una prenda básica más neutral o incorporar el toque vibrante en algún accesorio.

Un viejo refrán dice que menos es más, y podemos aplicarlo para las entrevistas en materia de maquillaje y peinado. Recordá que estos encuentros se dan en horario laboral, de día, entonces siempre es mejor lucir al natural, lo que no quiere decir sin arreglarse. Incluso, si sos de las que ama visitar la peluquería, podés hacerlo, pero que el volumen de tu peinado no sea excesivo porque llamará demasiado la atención.

Es bueno que toda tu vestimenta no tenga un solo punto focal o, de elegir hacerlo, que sea un detalle pequeño. Esto denotará elegancia y delicadeza al mismo tiempo. También, las reglas de buen gusto siguen firmes: no usar escotes pronunciados ni faldas o shorts muy cortos, y los varones deben cuidar la apertura de sus camisas y evitar las bermudas.

Un consejo útil es navegar la página de la empresa y hasta googlear sus imágenes, si es una firma de tamaño considerable seguramente verás fotos de eventos que te darán el parámetro de cómo suelen vestirse sus colaboradores. Incluso, si conocés a alguien que ya trabaje en la empresa podés preguntarle qué looks predominan en la oficina.

Es importante que te preguntes qué imagen querés dar, y dentro de tu estilo, apuntes a eso para sentirte seguro durante la charla.