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Desarrollo profesional, Persona

Comunicación, el ingrediente esencial

Señalada como la habilidad blanda más buscada por las empresas, es importante conocer por qué hoy, más que nunca, los colaboradores deben desarrollarla.

Señalada como la habilidad blanda más buscada por las empresas, es importante conocer por qué hoy, más que nunca, los colaboradores deben desarrollarla.

Cuando en un artículo sobre management se habla de comunicación, la primera imagen que casi todos tienen es la del líder expresando correctamente el proyecto al resto del equipo. Pero esa es solo una imagen parcial. La realidad, es que la comunicación necesita de dos partes que se encuentren, y por eso los colaboradores también tienen que aprender, en esta nueva normalidad, a ser más comunicativos que antes.  

La comunicación es clave para prevenir malentendidos, para estar un paso adelante, ser claro en lo que se espera del otro, pero también en lo que cada uno de nosotros puede dar (y en qué tiempos).  

Entonces, los talentos hoy deben ser conscientes de la necesidad que los líderes tienen de verlos. Está muy bien que el equipo tenga autonomía, que gane confianza en la toma de decisiones, pero también es sustancial ir dando informes sobre cómo avanzan las tareas, tanto cuanti como cualitativamente.  

Se habla mucho sobre como hoy los líderes deben dar feedbacks más seguido y personalizados, lo mismo se les pide a los colaboradores. Así como requerimos que los mandos altos nos den confianza, ellos deben poder sentirla sobre nosotros.  

¿Cómo se logra esto?  

– Contando cómo venimos con los tiempos de las tareas.

– Avisando si por alguna razón nos atrasaremos y definiendo de cuánto tiempo será ese atraso.

– Teniendo al día nuestros registros de tarea, sobre todo si están en plataformas compartidas por el equipo.

– Viendo cuánto influye nuestro buen ritmo para que el resto de los equipos puedan trabajar correctamente.

– Contestando siempre (claro, dentro de los horarios laborales), aunque sea para decir que todavía no terminamos. Es mejor ser claro que sumar incertidumbre.

Esta nueva normalidad, en la que como nunca antes la mayor parte de todos nosotros está trabajando de modo remoto, implica que cada uno ponga lo mejor, y que la empatía sea un valor compartido por toda la organización. Solo así lograremos esa comunicación fluida que tanto anhelamos.  

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