La escasez de talento tecnológico se ha convertido en un desafío estratégico para las organizaciones. Tecnologías como inteligencia artificial (IA), cloud computing, ciberseguridad y análisis de datos impulsan la necesidad de nuevas competencias, mientras que los perfiles especializados son cada vez más demandados.
Sin embargo, la respuesta no siempre está en contratar. En muchos casos, las empresas cuentan con colaboradores que conocen el negocio, tienen trayectoria dentro de la organización y poseen el potencial necesario para asumir nuevos desafíos. El verdadero reto consiste en determinar qué capacidades conviene incorporar desde el mercado y cuáles pueden desarrollarse internamente.
¿Cuándo contratar?
Existen situaciones en las que sumar talento especializado resulta prácticamente inevitable. Esto suele ocurrir cuando la organización necesita implementar una tecnología que todavía no forma parte de sus capacidades internas, requiere conocimientos muy específicos o enfrenta plazos que no permiten esperar el tiempo que demanda un proceso de formación.
Perfiles como especialistas en ciberseguridad, arquitectos cloud, expertos en inteligencia artificial o determinados profesionales vinculados a datos suelen requerir conocimientos técnicos que llevan años desarrollar.
En estos casos, incorporar talento externo permite acelerar la adquisición de capacidades críticas y sumar experiencia que, además, puede transferirse al resto del equipo.
El desafío es que estos perfiles también suelen ser los más difíciles de encontrar. La competencia por el talento tecnológico sigue siendo alta y muchas búsquedas demandan más tiempo del esperado. Por eso, contar con especialistas en recruiting IT puede ayudar a identificar candidatos adecuados y agilizar los procesos de selección.
¿Cuándo desarrollar talento interno?
Mirar hacia adentro de la organización también puede ser una estrategia efectiva.
Muchas empresas cuentan con profesionales que poseen una sólida base técnica, conocen en profundidad los procesos del negocio y tienen una alta capacidad de aprendizaje. En estos casos, el desarrollo interno puede ser una alternativa para cubrir nuevas necesidades.
Aquí cobran relevancia dos conceptos cada vez más presentes en la gestión de talento: upskilling, para ampliar o fortalecer capacidades existentes, y reskilling, para preparar a una persona para desempeñar funciones diferentes de las que realiza actualmente.
La ventaja de este camino es que permite aprovechar el conocimiento interno del negocio, generar oportunidades de desarrollo profesional y, en muchos casos, cubrir nuevas necesidades sin ampliar la estructura de personal.
Además, en un mercado donde los profesionales tecnológicos valoran especialmente el aprendizaje continuo, ofrecer posibilidades de desarrollo puede convertirse en un factor importante para la atracción y retención del talento.
Sin embargo, no todas las personas requieren la misma formación ni todos los colaboradores tienen el mismo potencial para asumir determinados desafíos. Por eso, antes de impulsar programas de capacitación, resulta fundamental identificar perfiles con interés por la tecnología, capacidad de aprendizaje y disposición para adquirir nuevas competencias.
La importancia de combinar estrategias
En la práctica, la decisión rara vez se limita a contratar o capacitar.
Cada vez más organizaciones optan por modelos híbridos que combinan ambas alternativas. Por ejemplo, pueden incorporar a un especialista en una tecnología específica mientras capacitan a parte de su equipo para que pueda trabajar junto a ese profesional y desarrollar progresivamente nuevas capacidades.
Este enfoque permite acelerar la incorporación de conocimientos críticos, evitar que el expertise quede concentrado en una sola persona y crear equipos más preparados para adaptarse a futuros cambios tecnológicos.
No todas las habilidades justifican una contratación externa ni todas pueden desarrollarse internamente con la misma velocidad. La decisión dependerá del nivel de especialización requerido, la urgencia del negocio, la disponibilidad de talento en el mercado y el potencial de los colaboradores dentro de la organización.
Por eso, antes de iniciar una búsqueda o lanzar un programa de capacitación, conviene hacerse algunas preguntas: ¿qué capacidad necesitamos incorporar?, ¿con qué urgencia la necesitamos?, ¿existe talento interno con potencial para desarrollarla?, ¿cuánto tiempo demandaría ese proceso?, ¿qué conocimiento es necesario traer desde afuera y cuál puede construirse internamente?
En este contexto, contar con especialistas en talento IT puede ayudar a las organizaciones a identificar qué capacidades incorporar desde el mercado y cuáles desarrollar internamente. Desde Experis acompañamos a las empresas en la búsqueda de perfiles tecnológicos y en el diseño de estrategias para desarrollar las habilidades que exige un entorno cada vez más dinámico.





