Qué deben hacer las empresas para fomentar el talento femenino

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Publicado el 22/03/22


Medir los avances en inclusión es fundamental para poder determinar qué acciones son exitosas y cómo acelerar esta transformación hacia organizaciones más diversas.

La brecha de género tiene múltiples causales y, por lo tanto, debe ser abordada desde una mirada integral. Entonces, es preciso que las organizaciones tengan un rol activo para encaminarnos hacia una realidad con mayor equidad y diversidad.

En este sentido, y desde nuestra experiencia como empresa líder de capital humano observamos tres grandes grupos de acciones que están llevando adelante las empresas: desarrollo de talento, condiciones laborales y trabajo en red.

El desarrollo de talento agrupa todas las prácticas y políticas orientadas a asegurar que las mujeres puedan acceder a posiciones de liderazgo. Por ejemplo, a nivel global ManpowerGroup tiene el objetivo de alcanzar un 40% de mujeres en puestos de liderazgo. También implica repensar los planes de desarrollo.

En nuestro caso, como empresa, hemos reforzado los planes de desarrollo y mapeo de talento con una perspectiva de género para asegurar que las mujeres que integran nuestra plantilla cuenten con la experiencia, la educación y la exposición necesaria para ocupar posiciones de liderazgo. Además, implementamos un programa de sponsorship en el que los líderes asumen la corresponsabilidad de apalancar y acompañar el crecimiento de ese talento femenino en la organización.

La administración de las condiciones laborales es otro factor que permite achicar la brecha de género. Por un lado, la equiparación de beneficios asegura un trato igual a hombres y mujeres.

También implica administrar flexiblemente las situaciones puntuales, asegurando que la maternidad no represente un obstáculo a la hora de crecer laboralmente. Para eso son efectivas las políticas de regreso paulatino al trabajo luego de una licencia por maternidad, licencias para adopciones, jornada flexible y más.

Finalmente, el trabajo en red es fundamental para acelerar la implementación de acciones, aprender de buenas prácticas y contagiar a otros. En este espacio es bueno generar debates sobre el lugar de la mujer en los procesos de selección, el techo de cristal y las oportunidades de capacitación y de desarrollo de carrera.