10 consejos para resaltar en una entrevista

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Publicado el 27/04/22



En poco tiempo debemos dar una buena impresión, por eso hay que estar atentos y llevar la información ordenada a la entrevista.


Las entrevistas laborales pueden causar estrés, sin importar cuánta experiencia se tenga en ellas. Lo cierto es que tanto si se está en un proceso de búsqueda masiva o si es una reunión para poder cambiar de empresa a nivel ejecutivo, los candidatos suelen sentir nerviosismo al encontrarse con el reclutador. Es que es poco el tiempo que se tiene para causar una buena impresión, y que la experiencia haya sido tan positiva como para quedar en mente del selector por encima de otros postulantes.

  1. La entrevista empieza con la llamada
    Puede ser inesperada, pero al responder la llamada y detectar a qué se refiere, entonces uno debe predisponerse con buena actitud hacia el entrevistador. Es ideal dar opciones de horario para el encuentro, si se pudiera.

    Para ser ordenado, lo mejor es anotar en una agenda día y lugar, e incluso hay oportunidades para las primeras preguntas como averiguar quién les dio nuestro dato o si lo tomaron de alguna base en la que nos hayamos inscripto. Si no nos lo informan, es esencial preguntar de qué empresa o industria se trata la convocatoria.
  1. Estudiar
    Es bueno llegar a la entrevista con información sobre el puesto, el tipo de empresa, conocer su negocio, la competencia y más. Esto permite intercalar datos de interés para el selector en la charla, y también poder ser más precisos en nuestras preguntas.

  1. A tiempo y respetuoso
    Es importante no llegar tarde, y tampoco estar desaliñado. Incluso, si uno llega temprano, esperar antes de ingresar al lugar, porque de entrar unos minutos antes podría demostrar ansiedad.
    También se valora su cuidado en la vestimenta y arreglo personal. Esto no significa que sí o sí deba ir vestido de traje o con ropa corporativa, se puede conservar el estilo propio pero siempre teniendo en cuenta que es una entrevista.

  1. Sé vos mismo
    La idea es poder mostrarse como uno es. Un error grande es tratar de impostar una personalidad, porque el entrevistador lo notará enseguida. Incluso, se puede ser un poco informal si lo habilita el selector, pero siempre con respeto. Un punto a favor es mostrar entusiasmo.

  1. Llevá información ordenada
    Si uno no tiene en claro lo que quiere decir, entonces puede enredarse en sus palabras, y caer en errores. Lo ideal es llevar respuestas ya organizadas, y tener datos que uno quiere introducir en la conversación.

  1. Cuidá  tus datos
    Tené en cuenta que hablar mal de otros no es una estrategia que te haga lucir. Lo importante es centrarte en tus fortalezas, y en cómo quieres crecer en tu carrera, no en que buscas un cambio porque la empresa anterior fue mala.
    Sí es posible contar anécdotas sobre empleos anteriores, pero siempre preservando nombres.

  1. Poné el acento en lo positivo
    Al hablar de empleos anteriores es bueno enfocarse en los logros y en cómo pudo uno aportar en los equipos de los que participó. Poner ejemplos concretos es el modo más eficiente que existe para demostrar las habilidades.

  1. El fracaso puede hablar bien de vos
    Muchos intentan esconder sus proyectos fallidos, pero el cómo se salió de esa situación puede contar mucho de uno. Pero, para hacer esto es importante estar preparado, habiendo practicado la manera de contarlo.

  1. No discutir
    Si el entrevistador se pone incisivo en algunos temas, pueden ser técnicos, no hay que ser grosero ni tampoco impacientarse. Esto puede ser una prueba.

  1. Personalizá tu CV
    Sobre todo si se trata de un reclutamiento masivo, es importante que el CV destaque del resto. Para esto no hay que olvidar incluir una foto (si se desea) y se puede hacer en una plantilla de diseño, para que al verlo el selector tenga un estímulo extra. Además, esto habla del cuidado en tu presentación.