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Empresa, Sustentabilidad & RSE

Plan de contingencia: cómo hacerlo

La aparición del Covid-19 dejó en claro la importancia de tener diseñadas las medidas a seguir ante situaciones extraordinarias. Por eso, los guiamos para tener su propio documento que las incluya.

La aparición del Covid-19 dejó en claro la importancia de tener diseñadas las medidas a seguir ante situaciones extraordinarias. Por eso, los guiamos para tener su propio documento que las incluya.

Son de esas tareas que se suelen procastinar, total, no es para “ya”. Pero, ese momento de enfrentar una crisis llegó, y muchas compañías se encontraron sin una guía para seguir y enfrentar el proceso de modo ordenado. Ante el estallido de la expansión del Covid-19, tomar el camino del trabajo remoto no fue opción, pero no todas las empresas estaban preparadas. Que los colaboradores mudaran la oficina a sus casas hubiera sido más sencillo con un paso a paso previamente establecido.

Por eso, les contamos, cómo hacer el plan de contingencia:  

  1. Planificar: se debe tener en cuenta qué tipo de problemas se podrán enfrentar. Por ejemplo, en las zonas en las que suele haber terremotos, es una obligación sumarlos. Ahora, sabemos que la posibilidad de pandemia también hay que ponerla. Establecer esto ayuda a fijar alcance, fases y estrategias de la planificación.  

  2. Ordenar recursos: dependiendo de qué problema se enfrente, hay que prever los grupos de trabajo (con roles y responsabilidades) que se necesitarán. Para que todo sea ordenado, deberá haber metas y objetivos. Hay que tener en cuenta que no es lo mismo trabajar en una contingencia que pude durar una semana o en una como la actual, que continuamente se extiende en el tiempo.  

  3. Riesgos y soluciones: cada etapa debe contar con una respuesta. Por ejemplo, en el caso de una futura pandemia se deberá saber: cómo implementar el home office, cómo continuar el negocio, si será necesario reconvertirlo y cómo se puede retomar las actividades a cómo eran antes. También hay que establecer cuáles serán los riesgos, costos, qué acciones quedarán detenidas, si será necesario aumentar el cuidado de los colaboradores y más.  

  4. Equiparse: una vez definidas las etapas y las soluciones, es preciso contar con el equipo para desarrollarlas. Por ejemplo, para implementar el trabajo remoto es necesario que los colaboradores cuenten con computadoras con Internet, acceso a VPN, capacitaciones en cyberseguridad y más.   

  5. Ensayo: así como se hacen simulacros de evacuaciones, este plan de contingencia debe ser puesto a prueba para que nada quede librado al azar.  

Nada garantiza que sea un éxito la implementación, pero sí que dar con las soluciones sea de un modo más ágil y funcional.  

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