Llegar a la instancia de la entrevista significa que tu CV ya cumplió su función: despertaste el interés. Ahora, el desafío cambia. En el mercado laboral argentino de 2026, donde la competencia por los puestos de calidad es alta, no basta con ser el candidato más calificado en los papeles; tenés que ser el que mejor lo comunica.
La entrevista es una venta consultiva de tus propios servicios. Muchas personas talentosas quedan afuera no por falta de capacidad, sino por falta de preparación. Entender la dinámica del encuentro y anticiparte a lo que busca el reclutador es lo que marca la diferencia entre un “te llamaremos” y una oferta concreta.
La importancia de una buena preparación para la entrevista
Ir a una entrevista “a ver qué pasa” es el error más común. La improvisación se nota y, lamentablemente, suele interpretarse como desinterés o falta de profesionalismo. Prepararse te da seguridad, reduce los nervios y te permite enfocar tu energía en conectar con el entrevistador en lugar de en buscar respuestas desesperadamente en tu memoria.
Profesionalismo ante todo
El profesionalismo empieza antes de saludar. Implica puntualidad (llegar 10 minutos antes si es presencial o conectarse 5 minutos antes si es virtual), chequear que tu conexión y cámara funcionen, y tener una actitud receptiva. En Argentina valoramos la cercanía, pero no hay que confundir cordialidad con informalidad excesiva en el primer contacto.
Investigación sobre la empresa y el puesto
Nunca llegues a la entrevista sin saber a quién tenés enfrente. Hoy, con toda la información disponible en la web, desconocer a qué se dedica la empresa es imperdonable. El reclutador quiere ver que hiciste “la tarea” y que tenés un interés genuino en formar parte de esa organización y no de cualquiera.
Inteligencia de mercado
Investigar va más allá de leer el “Quiénes somos” en la web. Buscá noticias recientes sobre la compañía, fijate quiénes son sus competidores directos y tratá de entender su cultura a través de sus redes sociales (LinkedIn, Instagram). Si podés mencionar un proyecto reciente de la empresa durante la charla, sumás puntos automáticamente porque demostrás visión de negocio.
Cómo proyectar adecuadamente tu imagen personal para la entrevista
Como dice el dicho: “No hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión”. Tu imagen comunica antes de que digas las primeras palabras. Esto no significa ir siempre de traje y corbata, sino entender el código de vestimenta de la empresa y del sector. Un banco en el microcentro porteño no tiene el mismo dress code que una startup tecnológica en Palermo o una planta industrial en el interior. Ante la duda, siempre es mejor estar un poco más formal que demasiado informal.
La técnica del STAR para responder preguntas conductuales
Las preguntas del tipo “Contame una vez que tuviste un problema y cómo lo resolviste” son clásicas. Para no irte por las ramas y perder la atención del entrevistador, usá la metodología STAR. Es una estructura mental que te ayuda a ordenar el relato.
Situación, Tarea, Acción, Resultado
- Situación: Describí brevemente el contexto o el desafío.
- Tarea: Explicá qué se esperaba de vos o cuál era tu objetivo.
- Acción: Detallá qué hiciste específicamente (usá “yo hice”, “yo propuse”).
- Resultado: Cerrá con el impacto de tu acción (si es con números, mejor). Esta estructura demuestra que tenés pensamiento lógico y orientación a resultados.
Preguntas que debés hacer al entrevistador
Hacia el final, cuando te pregunten “¿Tenés alguna duda?”, la respuesta nunca debe ser “no”. No preguntar puede parecer falta de curiosidad o de interés. Prepará preguntas inteligentes:
- ¿Cómo es un día típico en esta posición?
- ¿Cuáles son los desafíos más grandes del equipo para este año?
- ¿Cómo está conformado el equipo de trabajo?
Esto convierte la entrevista en una conversación de pares y demuestra proactividad.
La importancia del lenguaje corporal
Lo que no decís también cuenta. En una cultura expresiva como la argentina, el lenguaje corporal tiene mucho peso. Cruzar los brazos puede parecer defensivo; no mirar a los ojos, inseguridad.
Comunicación no verbal asertiva
Mantené contacto visual (o mirá a la cámara si es virtual), sentate derecho y usá las manos para acompañar tu discurso de forma natural. Una sonrisa genuina y una postura abierta generan empatía y predisponen mejor al interlocutor.
Estrategias para manejar la ansiedad antes de la entrevista
Es normal sentir nervios; es señal de que la oportunidad te importa. Para gestionarlos, la mejor práctica es la preparación previa. Ensayá tus respuestas en voz alta y tratá de hacer ejercicios de respiración minutos antes de entrar. Recordá que el entrevistador también es una persona y que, en el fondo, quiere que te vaya bien para cubrir la vacante.
Seguimiento después de la entrevista
El proceso no termina cuando salís de la sala o cerrás el Zoom. Enviar un correo breve de agradecimiento a las pocas horas o al día siguiente es un gesto de cortesía que te mantiene en el “top of mind” del reclutador. Agradecé el tiempo, reafirmá tu interés en el puesto y destacá algún punto clave que se haya charlado.
Recomendaciones para tu entrevista
En ManpowerGroup Argentina, sabemos reconocer el talento que se prepara para el éxito. Una entrevista es una oportunidad de aprendizaje, independientemente del resultado. Si te preparás con estructura, investigás y comunicás tu valor con autenticidad, estás un paso más cerca de tu objetivo.
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